Letra de Juan José Lorente con música de José Serrano.
Rafael
ha buscado refugio en el convento de cartujos y trata de
aliviar el dolor de su desgarrado corazón pintando una
Dolorosa.
Una mujer ha caído desfallecida junto al río.
Parece que iba hacia el convento en busca de ayuda. Pero,
antes de llegar, el agotamiento y los dolores de parto la
convencieron de que era mejor tumbarse en el suelo y
alumbrar la hermosa criaturita que lleva dentro con la
ayuda de Dios.
Y, mira por donde,
el bello semblante de aquella mujer es el mismo que el
hermano Rafael plasmó en el lienzo, al pintar su
Dolorosa. Pero no se trata de ningún milagro; la mujer
hallada junto al río es el amor platónico del hermano
Rafael. Ahora abandonada por el ruin seductor, Dolores se
vuelve hacia el hombre para el que fue la vida.
Y el hermano Rafael, espíritu noble, que casualmente
aún no había hecho los votos, recibe la bendición del
padre Prior y queda en libertad para volver al mundo con
Dolores.
La
dolorosa subió al escenario por primera vez el día 23 de
Mayo de 1930, en el Teatro Apolo, de Valencia, que vibró
de emoción con su música sentimental e impulsiva. |