La ermita de
Nuestra Señora de la
Antigua es la
única ermita mudéjar completa que se conserva en la
Comunidad de Madrid. Está situada en una
meseta, a los pies del Cerro Almodóvar, en el barrio de
Carabanchel.
Su construcción data del siglo
XIII.
Tanto la ermita como sus
alrededores nos ofrecen numerosos restos arqueológicos de
distintas épocas. En Octubre de 1995
se encontraron, en el interior del templo, restos de pintura
mudéjar,
así como un pozo bajo la escalera que conduce al coro (posiblemente romano o medieval) de
13,50 metros de profundidad, y parte del muro original de la
fachada norte, no visible al exterior por construcciones
actuales. La tradición dice que San Isidro Labrador abrevaba
allí los bueyes de su arado.
La
ermita podía haber sido construida en relación a
este pozo y a los milagros del santo. Sin embargo, el santo
murió en 1172 y los técnicos datan la aparición de la ermita
algunos años después, ya en el siglo XIII. Aun así, la fecha no
es oficial. Además, cabría la posibilidad de que, aun siendo
posterior a San Isidro, la ermita fuera construida respetando la
existencia del pozo.
Este edificio aparece por
primera vez documentado en el año 1275, en
un Códice escrito por Juan Gil Zamora, en el que se narra la
vida de San Isidro
(1082-1172) y sus visitas
a esta iglesia, entonces parroquia de Carabanchel bajo la
advocación de Santa María Magdalena.
Actualmente es la capilla del cementerio de Carabanchel
bajo.
El templo esta construido en
fábrica de ladrillo de 20 x 10 cm. Consta de tres naves y
planta rectangular de 12,20 x 9,85 metros. En su interior,
la cabecera dispone de un ábside semicircular cubierto con
una bóveda de cuarto de esfera, y presbiterio recto con bóveda
de cañón. También podemos apreciar una hornacina con arco de
medio punto donde se alberga una talla de Nuestra
Señora de la Antigua, copia realizada en
1940 de la talla original, desaparecida en
1936.

En el exterior, su ábside
aporta un alero, unos canecillos decorados con rollos, y una
ventana de arco de herradura cegada. La
portada, al sur, se encuentra bastante inclinada debido al
terreno (con un acusado desplome hacia el exterior de la fachada) y decorada con
tres arquivoltas. Está provista de una torre de 20 metros de
altura de planta rectangular de 5,70 x 2,25 metros, en cuya
parte más alta se encuentran las dos únicas campanas que
sobreviven, y que están dedicadas a Nuestra Señora del
Rosario y al Sagrado Corazón de Jesús.
La ermita de
Nuestra Señora de
la Antigua fue declarada Monumento Histórico Artístico de
interés provincial el 9 de Octubre de
1981.
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